Big Mac no ha desaparecido... Está escondido

Hace pocos días experimenté una sorpresa que calcul, o que muchos ya conocen.
De paseo en un Shopping me acerqué con mi hijo a un McDonalds y pude comprobar algo que ya me habían dicho.
Resulta que esta cadena de comida rápida tiene combinaciones de productos por un precio promocional que conocemos como "Combos", con diferentes tipos de hamburguesas y algún otro producto por el estilo más las papas y la gaseosa. Todos ellos rondan los $35 a 40 aproximadamente. Busqué en todas las fotos con cuidado pero no pude dar con el que siempre había sido la estrella de la cadena.
Recuerdo que en mis días de universidad estudiaba en algunos de estos locales y engullía, mientras tanto un Big Mac.
Pues bien, éste no daba señales de vida, pero me acerqué a una pequeña lista de precios que estaba en una pared y lo encontré. Lo pedí, con cierto temor a la cajera que, sin mover un solo músculo de su rostro, anotó y preguntó "¿Quiere agrandar su pedido por dos pesos más?"
Lo sorprendente fue que al revisar el ticket de compra me encuentro que el Combo Big Mac me había costado ¡$ 21!
¡Casi la mitad que los demás!

¿Cómo era eso posible? Así que me dispuse investigar y encontré algunas cosas interesantes que me confirman que, aunque la esté viendo, esto no es una pipa.

Qué es el indice Big Mac
Véase lo que dice Wikipedia.
"El Big Mac Index (o Índice Big Mac, en español) es un índice elaborado a partir de una investigación no científica, que permite comparar el poder adquisitivo de distintos países donde se vende la hamburguesa Big Mac de McDonald's.

La publicación semanal británica The Economist ha elaborado el índice Big Mac, que consiste en comparar lo que cuesta una hamburguesa Big Mac, la más famosa de la cadena de restaurantes McDonald's, en todos los países donde se elabora para, de esta manera, poder comparar los costos de vida en cada país y saber si las monedas están sobrevaloradas con respecto al dólar estadounidense.

Este índice, meramente informativo y que puede analizarse desde muchas ópticas, pretende comprobar si las monedas de los países, en donde la cadena de comida rápida tiene sucursales, están en su tipo de cambio correcto. El índice no puede predecir la relación cambiaria con exactitud, pero llega a convertirse en una sencilla herramienta analítica para una teoría económica accesible.

El índice basa su sistema en la teoría de la paridad del poder adquisitivo (PPA), que sostiene el concepto de que el dólar debe comprar la misma cantidad de bienes o servicios en todos los países.

El «bien y servicio» propuesto por el índice es un menú Big Mac. De esta manera, la PPA Big Mac manifiesta el tipo de cambio que lograría significar que dicho menú costase lo mismo en los Estados Unidos y en el extranjero. Al comparar el cambio real con la PPA, se llega a observar una subvaluación o sobrevaloración de la moneda del país que se analiza. (las negritas las he puesto yo)

Aún así, dice el diario La Nación que "Comprar un Big Mac en la Argentina es más caro que hacerlo en Estados Unidos o en la zona euro. Esto sucede aun cuando el precio del combo del sándwich emblema de McDonald's tiene el precio acordado con el Gobierno, porque es el que se usa para medir el índice de inflación" (Diario La Nación, Argentina)

Confundido con todo esto llego a algunas conclusiones simples.

  • Una empresa es capaz de esconder aún su producto estrella para no perder ganancias (que deben ser enormes)
  • Que el gobierno maneja los números a su antojo para dar una imagen que no es real ante los ojos internacionales
  • Aun peor, que las leyes del mercado, de oferta y demanda no existen sino que se manejan desde intereses mezquinos que no tienen reparos en cobrar lo que es comida en un país latinoamericano más caro de lo que sale en EE.UU. cuya paridad cambiaria es de más de cuatro a uno.
  • Otra vez somos sujetos orientados por la comunicación diseñada por los departamentos de marketing profesionales. Me niego a caminar por donde ellos marcan las huellas.
Puede ser que lo que aquí comento ya sea conocido y que las conclusiones sean un poco ingenuas, pero así es lo que sentí y pensé.

Temiendo las consecuencias de lo que iba a comer, me puse a revisar mi hamburguesa, doble, con condimentos de todo tipo, en una cajita colorida y recordé por qué hacía mucho tiempo que no la compraba: Dos hamburguesas sin color, del tamaño de un llavero, con sabor a nada, pero llena de sal y grasas, acompañadas de papas y gaseosas de similar valor nutritivo.

Sugiero hacer conocer estos datos a nuestros contactos para compremos más inteligentemente a quienes realmente pueden aportarnos algo como país. Pero, en caso de que quieras seguir comiendo en los locales de la M mayúscula, pedí un Big Mac, que te va a llenar de los mismos placeres que los otros Combos
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